Dado que Webber renovó su
contrato con Red Bull hace ya unas semanas, puede que él sea de los pocos que
se ha evitado que lo coloquen, día tras día en cada uno de los 12 equipos. Cosa
que no ha pasado con Massa, y a mi modo de ver, no porque él no haya querido
renovar ya. En casi todos los medios que he leído, Massa está ya despedido, y
se le está buscando ya nuevo sustituto. Sustituto, que de entre todas las
características que debe poseer, una fundamental tiene que ser la de que acepte
ser el segundón del equipo.
A
mi modo de ver, ser un segundón no tiene por qué ser una tragedia, siempre que
el coche sea competitivo y el piloto medianamente decente, pues ese piloto
puede llegar a brillar igual.
Personalmente,
yo a Massa hace años ya que no lo veo a la altura de pilotar un volante
Ferrari. Creo que empezó a verificarse cuando, hace un par de años, en
Silverstone, nos encontramos con una carrera pasada por agua, donde la
actuación de Felipe dejó mucho que desear con innumerables trompos y salidas de
pista. Vale que hacer un trompo en condiciones tan desfavorables es muy muy
sencillo, y que el GP de Gran Bretaña del 2009 fuera una locura. Pero también,
a mi modo de ver, un buen piloto no solo se luce en una carrera limpia, donde va
primero y apenas tiene que pelear con los demás, sino que un buen piloto se
debe saber manejar en todas las condiciones, y aun yendo por ejemplo en la
decima posición, se puede llegar a hacer la mejor carrera del palmarés de un
piloto.
Cosa
que, en estos últimos tiempos, en mi opinión sí que han sabido demostrar su
valía sobre agua Fernando Alonso, Jenson Button, o incluso Lewis Hamilton.
Aunque
bueno, el análisis de un piloto unas veces tan bueno y otras veces tan
temerario e impulsivo y odiado por muchos como puede ser Lewis; que menos el
cariño de la afición española en general, ha llegado a ganar de todo, creo que
lo dejaremos para otro post, porque servidora tampoco os quiere abrumar, que no
es plan.
Analista F1, desde algún lugar del mundo de cuyo nombre no quiero acordarme.
